Conozcamos nuestro contorno de ojos.
Nuestros ojos nos reflejan el estado del alma. Aunque también nos hablan del estilo de vida y estado de piel, ausencia de sueño, el clima seco, estrés, contaminación del medio ambiente, hasta cuando nos reímos o nos enojamos se hacen esas marcas, afectan esa zona susceptible de nuestra cara. Dicha piel que va rodeando a los ojos suele ser delgada (tiene menos dosis de colágeno y elastina a comparación de otras partes del rostro) y es ahí en donde suelen darse a conocer los primitivos síntomas de que estamos envejeciendo. Dicha parte en la que nos referimos al contorno de los ojos suele ser muy frágil pero existe la posible ventaja que los métodos a utilizar van penetrando en forma absolutamente optima y ligera. Estos métodos que suelen ser puntuales para el contorno de los ojos deben pasar la difícil prueba por dermatólogos y oftalmólogos, teniendo en cuenta la existencia de riesgos de irritación.
Dicha piel, que rodea los ojos, va envejeciendo a causa de una delicada y preocupante fragilidad de agresiones del medio externo e intenso movimiento producido por músculos.
La existencia de métodos específicos es muy frecuente en las mujeres:
- Los demaquillantes
- Los antiarrugas
La posible retención de agua, es provocada por hinchazón de tejidos.
Si hablamos de un problema circulatorio no es tan preocupante, algunos cosméticos pueden resultar útiles. No hace falta que se tenga relación con las bolsas y los párpados pueden amanecer hinchados.
Podemos recurrir a un cubito de hielo, si el método que queremos utilizar es de carácter casero.
Al hablar del origen de las ojeras, podemos darnos cuenta que se trata de una hiperpigmentación de la piel.

Conocemos la existencia de lociones reafirmantes que previenen y retrasan el inconveniente con los párpados que se pueden encontrar caídos.
Existen dos motivos:
- Una producción mayor de melanina, que se responsabiliza de darle color a la piel
- La posible pérdida de pequeños capilares siguientes a la zona de la piel.
Lo que afirman nuestros especialistas, es que las reconocidas "patas de gallo" se desarrollan por la constante contracción muscular en la zona y así se da causa a la acción de la ley gravitacional.
Los más aliados son las favorables y nuestras amigas, las vitaminas A (Retinol), C y E. Estas se unen y neutralizan. Son moléculas que van destruyendo a su vez otras moléculas y así logran el círculo vicioso.